¿Volver? Nunca me fui…

Estar o no estar…una forma de ver las cosas, de resumir, de tomar decisiones,…

La resaca no duele. Fue una celebración muy intensa.

Cuando se consigue demostrar a uno mismo que es posible, fuera lo que fuese, y que al final se consigue alcanzar un objetivo, la satisfacción es enorme.

Otro idioma con el que convivo me tiene atrapado en un proyecto de no poca intensidad.

La poesía manda la prosa de vacaciones para dar rienda suelta a la vorágine de reflexiones, impresiones, sentimientos y emociones que, tal como anda el mundo, han ido anidando en mí.

Próximos proyectos serán una declaración de guerra a todo lo que no quiero leer.

No me queda que escribir.

pistola

¡BUENA SUERTE, AMIGO! una novela de MICHEL DELMENICO. Otra manera de narrar.

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ESCRIBIR (VIII) Empezar… personajes…

niñosleyendo

Empezar a redactar un texto supone un reto que se nos antoja de esfuerzo hercúleo. Tenemos una historia. Eso ya es mucho más de lo que se puede esperar. Nos apetece comer un soufflé de bacalao, sabemos que nos gusta (hemos comido antes), pero no sabemos qué ingredientes necesitamos, salvo el bacalao que, a pesar de saber dónde comprarlo, hay que quitarle la sal…¡qué follón! Nos apetece escribir una novela que tal vez se pueda clasificar de narrativa contemporánea. Hemos leído mucha narrativa, mucha…Ya tenemos la trama y hay que poblarla de personajes. Cada uno con su carácter, apariencia, vicios, defectos y virtudes. Los manuales nos enseñan y aconsejan en dotar, a estas criaturas, de perfiles sólidos, bien definidos. En algunas ocasiones nos encontramos con textos que nos torturan con descripciones que no acaban nunca, que luego, incluso, comprometen al propio personaje que, por un despiste del autor, pierde una virtud o deja de hacer algo que lo había estado caracterizando en los primeros dos tercios de la novela (en otra entrada hablaré de las novelas de más de 300 páginas).

Ya sabéis que acabo de publicar una novela. Con ella experimento e intento, repito, intento poner en práctica lo que predico desde este blog.

Para empezar he descartado grandes dramas, zombies, psicópatas e investigadores, mujeres ansiosas de sexo, enamoradizas de dudoso romanticismo y aventuras desproporcionadas por lugares de exotismo místico de ubicaciones imposibles. ¿Y entonces qué has escrito? En mi caso simplemente me he basado en una vida normal, protagonizada por una persona normal, rodeada de personas normales. Naturalmente las tramas nacen de un hecho inesperado, algo que obliga a que la normalidad ,que imprime la atmósfera de la novela, se convierta en un hecho insólito.

La consecuencia directa de este elemento sorprendente también obliga a que nuestros personajes replanteen ciertas cuestiones de su vida, tomen decisiones que jamás pensaron tener que tomar, dirijan sus pasos por rumbos cuyas brújulas jamás señalaron.

En “¡Buena suerte, amigo” no se describen a los personajes de una forma convencional. Éstos se construyen a lo largo de la historia. Los episodios se suceden e imponen nuevas reglas del juego. Porque de eso se trata, jugar con las palabras que forman la estructura de nuestra novela o cuento, que arrancan y no para, y nada es igual, en ningún momento. Nuestra novela no es una película. No nos limitemos a hacer una crónica de unos acontecimiento que nos imaginamos. Romper con la rutina literaria es ofrecer un juego que se desarrolla a medida que avanza en el espacio tiempo de nuestros universos. Y los personajes juegan a este juego, se construyen y se destruyen, nacen, crecen y desaparecen. Por sí solos, según exijan los acontecimientos. Como la vida misma, a fin de cuenta.

El protagonista de mi novela goza de una particularidad que mis lectores ni siquiera han notado, alcanzado de forma exitosa el objetivo de mi experimento. Cuando se lo hice notar, alucinaron bastante, dándose cuenta de lo que hice. ¿Crees que es posible que el protagonista de mi novela no tenga nombre, ni se mencione ninguna característica física suya propia y, sin embargo, vive, respira y es el centro de todos los episodios que componen la trama?

Descubre otra forma de narrar.

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¡BUENA SUERTE, AMIGO! ¿Qué harías tú, si te tocara la lotería?

¿Has soñado alguna vez en convertirte en el ganador de un gran premio de la lotería?

¿Qué harías tú si doña Fortuna te dignara de su mirada?

No sé por qué pero me parece que sería algo muy diferente de lo que decide nuestro protagonista, cuyo primer objetivo es salvaguardar la paz y tranquilidad de su familia y su propia vida. Sin embargo algo pasa cuando se da cuenta de la enorme responsabilidad que conlleva ser el centro de un destino tan abrumador.

¡No te quedes con dudas!

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createspace ¡Buena...! 2a

¿Qué me impulsa a escribir?

cariciasybatallas

Dioni Arroyo MerinoMe he hecho en muchas ocasiones esta pregunta, siendo consciente de la cantidad de libros como hay escritos, de la calidad literaria que han alcanzado muchos de ellos, de su repercusión en el pensamiento, de su influencia en las tendencias sociales, de la función que han desempeñado… tantos libros escritos, y yo, miserable de mí, insistiendo en querer relatar historias, en querer publicar mis famélicos fetiches trasladados al papel.

Podría pensar que es un acto vano, un anodino intento condenado al fracaso, un hecho vacío, una soberbia incorregible de mi desconocido ego… Humildemente, necesito creer que es una forma particular de aportar mi granito de arena a la cultura, a la civilización, al humanismo.

Porque el hecho que me impulsa a escribir, tiene algo que ver con el mundo en el que vivimos, el ambiente que nos sepulta, la cultura en la que nos encontramos inmersos.

Vivimos en una sociedad…

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REBAÑO

cabra

El rebaño flaquea;

no hay prado

que en su grandeza

recuerde proeza

por el que el cebo escasea.

No ensucia la brea

más que el sentido

si se aplica por error

donde anida el sopor

en casco que no se emplea.

La diosa olisquea;

busca lo que no tiene;

ve burbujas

que explotan entre agujas:

allí sólo música se apea.

Bella o fea

pero no hay culpa.

Decides qué harás

y no hay vuelta atrás;

ya no hay dios, para una atea.

Eras sol que no extraño.

Ahora eres carne,

infame traidora

de tu propio rebaño.

 

Extracto del poemario “Swimming Pool Summer”.