BURDEL

Dame tabaco,

dame papel,

quiero prenderle fuego a este gran burdel.

Dame un puñal,

para un corte letal,

quédate a mi lado como el perro más fiel.

Te he visto hundir tus mundos

sin un gesto ni un lamento,

decir poco me importa, es todo lo que siento.

Tú…, sentado en la misma mesa, entre Dios y Satanás.

Tú…, por mucho que te pida, no vas a darme más.

No quiero

dar otra vuelta,

esta vez no dejaré ninguna pieza suelta.

No arranco,

ni me adelantaré.

Cuando llegue el momento, sé que lo sabré.

Te he visto decidir

entre el bien y el mal

y hacer que pareciera, siempre, algo natural.

Tú…, vamos a prenderle fuego a este gran burdel.

Tú…, aún siento, tu aliento, bajo mi piel.

¿IDIOMA O DIALECTO? No hay debate que valga. ¡Pasen y vean el asombroso mundo de la ignorancia!

Imagen

Navegando, navegando, descubro la existencia de una especie de campaña promovida en un blog a favor de autores noveles, con el auspicio de una editorial (no diré ni el nombre del blog ni de la editorial, porque creo que todo el mundo hace las cosas con ilusión, aunque no siempre de forma acertada. Hablo del pecado, pero no del pecador). A parte del extraño sistema de organización de la campaña (pero aquí no me meto; yo no supe entenderlo: serán cosas mías…), lo que me entristeció fue descubrir que, configurando unos bloques de clasificación según el idioma empleado en los textos de los autores participantes, crearon un bloque cuyo destino era el de textos escritos en catalán, valenciano, gallego, vasco u otros, según ellos, “dialectos hispanos” (yo diría “ibéricos”, por lo de que se usan en territorios existentes, geográficamente, en la península “ibérica”). Por todo esto, aquí reproduzco mi comentario en su blog que, supongo, será moderado negativamente y no lo publicarán. Yo lo publico aquí. Pasen y vean el asombroso mundo de la ignorancia:

 

He echado un vistazo a vuestra campaña de autores noveles y, ante todo, siento decir no haberme enterado de nada. Eso, probablemente, es debido a mi cabeza dura que seguramente no funciona tan bien para entender según que cosas. No he sabido encontrar un pxxo enlace para leer algo. Pero lo que realmente me ha escandalizado es por la clasificación como “dialectos hispanos” (¿dialectos de qué idioma? Porque del castellano no, desde luego…) que hacéis del catalán, gallego, vasco…A ver: a menos que fuméis algo muy tóxico y os guste, recomiendo cambiéis de camello y consultéis a cualquier filólogo que os dé la gana que os dirá que no son dialectos, sino idiomas , tan idiomas como el castellano, el francés, el retorrománico (¡Ah, dios mío! ¿Y qué idioma es éste, dónde se habla?), etc… Investiguen (en google está toda la información) y descubrirán el fascinante mundo de las diferencias entre idioma y dialecto. Desde luego, ¡cuánta “pupita” hace la ignorancia rancia…!

 

¡Pa’ mear y no echar gota…!

 

ESCRIBIR

Con ordenadores e impresoras laser, la tecnología vence a la imaginación la batalla cuya mayor víctima es el libro, y todo lo que contiene.

Con ordenadores e impresoras laser, la tecnología vence a la imaginación en la batalla cuya mayor víctima es el libro, y todo lo que contiene.

Cuando un escritor (lo somos todos desde el momento que cogemos un bolígrafo y escribimos la lista de la compra) busca ideas, siempre corremos el peligro de caer en una de esas dos trampas: una buena idea, sin saber de qué manera desarrollarla, o una mala idea, camuflada detrás de una invisible – pero espesa – cortina de poesía o recursos narrativos atrevidos, pero incomprensibles para el lector (sí, lector, a secas, sin ningún calificativo. Si tenemos la suerte de tener nuestro libro expuesto en una librería o biblioteca, al alcance de todo el mundo, el lector puede ser cualquiera, de cualquier condición social, edad, etnia, inteligencia o sabiduría).

No hay como leer cualquier libro, fuera el que fuese, durante años, o unos cuantos durante un par de meses, para darse cuenta de lo que acabo de decir (o escribir, según se vea, que para el caso es lo mismo!).